Felpudo
Cuando miró el reloj era la 1 am, la luz del velador se apagó sola y la tele también. Miró por la ventana y los balcones de enfrente estaban todos apagados, los faroles de la calle coincidieron en el evento, se había cortado la luz, muy conveniente para estos momentos, ¿qué carajo iba a hacer a oscuras, sin internet, sin tele y con poco sueño? Con los datos del celular atinó a encontrar un pdf de la última novela erótica de Sasha Grey. Esa mina sí que la tenían clara, hasta con la bombacha de algodón más vieja del cajón se veían sexis. Desde el sillón, a oscuras, con el celular encima de los ojos, tapada con un edredón ni muy pesado ni muy grueso, Agustina leía y se imaginaba toda la situación planteada por la novela: Se quedó dormida con el celular en la cara, se despertó dura de la contractura, con el sol entrando por la ventana, se veía el cielo celeste, y muy pocas nubes. Era temprano, tipo 8 de la mañana, las ventanas de los balcones vecinos estaban todas cerradas, la mayoría tení...